TAMBIÉN TE RECOMENDAMOS

Marta Aliaga

Desde la dirección de producto y marketing de Kendo, Marta Aliaga construye una visión donde lo esencial y lo sensorial conviven con naturalidad. En esta conversación, hablamos con ella sobre la identidad de la marca, su colaboración con Francesc Rifé en la colección Rak y el papel de la materia como punto de partida. Una mirada que entiende el diseño no solo como forma, sino como atmósfera y memoria.

¿CÓMO DEFINES EL ALMA DE KENDO? ¿QUÉ VALORES TE GUSTA TRANSMITIR DESDE LA DIRECCIÓN DE ARTE?

El alma de Kendo reside en la capacidad de crear piezas que trascienden lo funcional. Desde la dirección de arte, me gusta transmitir un lenguaje visual que respire autenticidad y equilibrio. En cada decisión creativa hay una intención clara: honrar la materia, respetar los procesos y apostar por una estética atemporal que deje huella sin necesidad de estridencias.

¿CÓMO HA SIDO EL TRABAJO CON FRANCESC RIFÉ PARA DAR FORMA A LA COLECCIÓN RAK?

Trabajar con Francesc Rifé es, ante todo, un ejercicio de sintonía. Desde el primer briefing, su sensibilidad y precisión permiten que la idea inicial tome forma con fluidez. Con Rak compartimos una visión muy clara: líneas puras, honestidad material y una profunda conexión con lo artesanal. Su manera de entender el diseño, de reducir lo innecesario y dar protagonismo a lo esencial, encaja de forma natural con la sensibilidad que nos define. Es un proceso muy enriquecedor, en el que cada decisión tiene intención y coherencia.

¿CÓMO DESCRIBIRÍAS LA COLECCIÓN RAK EN UNA LÍNEA?

Rak es una colección que celebra la sobriedad, que habla con serenidad y encuentra su fuerza en una precisión intencionada.

¿QUÉ TIPO DE CONEXIÓN EMOCIONAL ESPERAS QUE LAS PERSONAS CONSTRUYAN CON LAS PIEZAS DE KENDO?

Espero que encuentren en nuestras piezas una compañía silenciosa pero significativa. Que no sean solo muebles, sino testigos del día a día, capaces de generar una sensación de pertenencia. Piezas que evoquen calma, autenticidad y belleza sin esfuerzo. Diseños que acompañen sin imponerse, pero que dejen una huella emocional.

¿CÓMO RESUENA EL DISEÑO O LA FILOSOFÍA JAPONESA EN EL TRABAJO DE KENDO Y EN EL TUYO?

Resuena profundamente. La filosofía japonesa nos inspira a una sensibilidad profunda hacia lo fundamental. Nos invita a descubrir la esencia verdadera de los objetos, apostando por un diseño depurado donde los materiales nobles y las proporciones cuidadosamente estudiadas cobran protagonismo. Así, cada pieza refleja un equilibrio entre estética, intención y artesanía, dando como resultado creaciones honestas. En lo personal, encuentro inspiración en esa mirada poética que otorga alma a cada objeto y permite que respire dentro del entorno. Esa forma de entender el diseño no solo se enfoca en la función o la forma, sino en la atmósfera que genera, en cómo dialoga con el espacio y con quienes lo habitan.

¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE LA MATERIALIDAD EN VUESTRO TRABAJO?

La materialidad es el punto de partida de todo. No concebimos el diseño sin una conexión profunda y respetuosa con los materiales. Cada veta de la madera o cada textura del mármol nos habla y nos guía en el proceso creativo. No se trata solo de elegir un material por su apariencia, sino de entender su comportamiento, su origen, su carácter. En Kendo, cuidar el material es cuidar el mensaje. Queremos que nuestras piezas hablen de calidad, de permanencia y de respeto por lo bien hecho. Trabajamos con materias primas nobles y honestas, porque creemos que solo desde la verdad material se puede construir un diseño auténtico. La materialidad es una declaración de intenciones, una forma de conectar con quienes valoran lo duradero, lo sensorial y lo esencial.

¿QUÉ OBJETOS O PIEZAS TE ACOMPAÑAN DESDE SIEMPRE?

Hay objetos que se convierten en parte de tu historia personal. En mi caso, las mesitas bajas han estado siempre presentes: piezas que, más allá de su función, representan una sensibilidad estética transmitida desde casa. Gracias a mis padres, crecí rodeada de diseño con criterio, acompañada por creaciones firmadas por grandes diseñadores que hoy sigo valorando profundamente. También me han acompañado libros que marcaron mi imaginario desde muy pequeña, testigos silenciosos de una infancia en la que los materiales, los oficios artesanales y los detalles eran parte del día a día. Estos objetos no son solo recuerdos, son cimientos que han moldeado mi forma de entender el diseño como identidad y forma de vida.